La Bolsa de Nueva York empezó la semana al alza y en Santiago las acciones no trajeron mayor novedad, aun cuando la crisis política de Francia hizo estragos en los bonos del Viejo Continente y dejó secuelas también en el mercado de deuda estadounidense.
El MSCI IPSA se quedó en 10.972,40 puntos, prácticamente sin variación respecto del viernes. Mientras acciones como las de Enel Américas (2,4%) y Bci (1,2%) empujaron hacia arriba, Pampa (-3,5%) y Quiñenco (-2,1%) ejercieron una presión contraria.
En Wall Street, el Nasdaq rebotó 1,1%, el S&P 500 recuperó 0,4% y el Dow Jones cerró plano, en una jornada donde los traders se inclinaron por acciones tecnológicas que podrían haber sufrido castigos excesivos. Y es que la bolsa neoyorquina venía de su peor semana desde junio, por el deterioro de la confianza en torno a la inteligencia artificial (IA).
Un nuevo flanco
Las plazas europeas cerraron en rojo. El influyente CAC 40 (-1,1%) de París cayó fuerte y los rendimientos soberanos de Francia se dispararon 13,4 puntos base en el tramo a 10 años plazo, mientras el país galo enfrenta una crisis política tras un fin de semana marcado por masivas protestas y desmanes. Estas ventas se contagiaron hacia el resto de la región y también hacia la deuda pública de Estados Unidos.
"El mercado europeo se ve lastrado principalmente por la inestabilidad política en Francia, el empeoramiento del sentimiento hacia el sector bancario y la persistente incertidumbre en torno a las valoraciones de las empresas tecnológicas", resumió XTB Latam en su portal de mercados.
"Las protestas en Francia han desatado una nueva ola de preocupación sobre la estabilidad política y fiscal de la segunda economía de la eurozona. Cerca de 2.400 personas fueron detenidas durante las manifestaciones del fin de semana, y las crecientes tensiones complican aún más la tramitación de los presupuestos del Estado. Los inversores responden vendiendo tanto renta variable como bonos", repasó.
Por su parte, el crudo Brent hizo amagos de caer, después de que Donald Trump enviara una orden ejecutiva para suspender la entrada en vigor de la Ley Graham, que impone nuevas sanciones a Rusia por la invasión de Ucrania. Esto se suma al acuerdo con Moscú para liberar cientos de millones de barriles de diésel.