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REGÍSTRATE AQUÍInnovación podría aumentar la producción de harina de plumas para la industria de alimentación animal.
Por: Javiera Villagrán
Publicado: Lunes 18 de febrero de 2019 a las 04:00 hrs.
En 2015, Leonardo Álvarez, Francia Navarrete y Juan Duarte fundaron Protera, firma dedicada al diseño de proteínas capaces de cambiar las propiedades de los alimentos, como el color o sabor, aplicando tecnología. Para ello, desarrollaron la plataforma Molecular Afinities Dinamics Interphase (MADI), la cual, a través de inteligencia artificial y machine learning, crea maquetas en 3D de las proteínas.

Álvarez, CEO y cofundador de Protera, explica que el análisis de la estructura de una proteína -secuencia de 20 letras conectadas (aminoácidos) que tiene el potencial de cambiar la propiedad de los alimentos- les permite predecir la función de una proteína. Una vez diseñada, se prueba en pequeñas cantidades en el laboratorio y cuando cumple con los parámetros, se entrega el prototipo a la empresa interesada para que la incluya en la cadena productiva.
En 2018 diseñaron una proteína que transforma la composición de las plumas de pollo para generar una harina con mejores características digestivas a las que hoy utiliza la industria de alimentación animal. “La idea es tomar estos desechos para reconstituirlos en un proceso más natural y con esto mejorar la calidad de la harina”, dice Juan Carlos Duarte, cofundador de Protera.
Un 15% de la composición de los alimentos para animales proviene de la soja, un 2% de harina de plumas -que se destinan principalmente a ganado y salmones- y el resto son aceites y lípidos entre otros aditivos. Protera busca reemplazar la soja, debido a que su uso compite con la alimentación humana, pues los agricultores deben destinar soja a la alimentación animal, en cambio, “las plumas son un desecho de la industria”, explica Álvarez.
Además, están abordando un problema mundial: qué hacer con las plumas desechadas. Álvarez explica que al tener queratina tardan décadas en degradarse naturalmente, un tema complejo si se considera que se generan 10 millones de toneladas de plumas al día en el mundo, y que para eliminarlas, se necesita calor, presión y combustible. De ellas, sólo un 2% se reutiliza para alimentación animal, por lo tanto, hay un gran potencial de crecimiento. “Un 90% de la estructura biológica de las plumas está compuesta por proteínas, que las hace un excelente suplemento alimenticio para los animales”, afirma Álvarez.
Protera nació cuando los fundadores cursaban ingeniería en biotecnología en la Universidad Andrés Bello. Entre 2015 y 2017 obtuvieron US$ 541 mil de capitales públicos y privados. Y en 2018, recibieron inversiones por US$ 1,7 millón provenientes de Doosan, conglomerado coreano de empresas; Tyson, multinacional de la industria alimentaria, e inversionistas ángeles.
En 2020 planean levantar US$ 20 millones para escalar sus proyectos y alcanzar US$ 5 millones de ventas.
Uno de los focos del ranking es el segmento corporativo de alta complejidad. En la categoría Corporate and M&A – High End, cinco estudios alcanzaron el Tier 1: Barros & Errázuriz, Carey, Cariola Díez Pérez-Cotapos, Claro & Cía. y Philippi Prietocarrizosa Ferrero DU & Uría (PPU).
La iniciativa habilita a Corfo para aportar capital en fondos de fondos y directamente en vehículos de capital de riesgo, con un tope de US$ 25 millones para su primer año de operación.
La Superintendencia de Salud de ese país recomendó no aprobar el cambio de propiedad de Aliansalud EPS, uno de los activos considerados en el acuerdo. El fondo espera una respuesta inminente a su apelación.
Los trabajos, financiados por la Subdere, debieron finalizar en febrero; sin embargo y tras cuatro prórroga, no cumplieron con los plazos. Hoy la constructora Tromen enfrenta multas por este proyecto que superan los $ 41 millones.