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REGÍSTRATE AQUÍDirector ejecutivo de la asociación plantea que la normativa clara y el liderazgo en alimentos del país favorecen que las empresas de biotecnología chilenas desarrollen esta técnica.
Por: Equipo DF
Publicado: Lunes 20 de mayo de 2019 a las 04:00 hrs.
Hace unos tres años que en el mundo se empezó a hablar de edición de genes, una técnica que implica apagar un gen o modificar una de las cuatro letras de un gen de un organismo, para lograr un efecto buscado, principalmente en agricultura y alimentos. Dos sectores donde Chile tiene un liderazgo natural, y por lo mismo, terreno fértil para el desarrollo de una industria en torno a la edición de genes.
Así lo plantea Miguel Ángel Sánchez, director ejecutivo de ChileBio, asociación gremial que agrupa a las multinacionales Bayer, Syngenta Basf y Conterva, quien señala que el país tiene una oportunidad única para impulsar la innovación biotecnológica en edición de genes, no sólo a nivel de universidades y centros de investigación, sino también en empresas de biotecnología.
“Hay espacio para que biotecnológicas realicen edición de genes. Es una industria con menos barreras de entrada en cuanto a regulación y costos bajos para la investigación y desarrollo. Además, Chile es uno de los principales productores y exportadores de fruta, vino y semillas, y un laboratorio natural para crear nuevas especies de plantas”, afirma.
Señala también, que la edición de genes permite adaptar cultivos al cambio climático, “puede contribuir a la generación de soluciones, desde Chile, que busca posicionarse como una potencia alimentaria”, dice.
En el mundo hay sólo dos investigaciones en el mercado: la firma Calyx logró apagar un gen en la soya favoreciendo el ácido graso omega 9, y Sibus, editó una letra de la planta de la Canola para que tolerara la presencia de un herbicida. Y a nivel local, la Universidad de Chile está trabajando en retardar la oxidación de manzanas, y la Pontificia Universidad Católica está aplicando la edición de genes para retardar la oxidación en lechugas. Además, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) está editando genes de los cerezos para evitar que dependan del frío, y de esta forma tener un mejor control del proceso de florecimiento.
Sánchez explica que al tratarse de una técnica nueva, muchos la confunden con los transgénicos. “En la edición de genes apagas un gen o modificas sólo una letra, que es algo que se da en la naturaleza. En cambio, en los transgénicos agregas un gen que proviene de otro organismo para lograr una determinada característica”, dice.
En 2018 Chile aprobó un marco normativo para la aplicación de esta técnica, sumándose a países como Canadá, Estados Unidos, Brasil, Colombia, Argentina, Israel y Australia, que también cuentan con regulaciones.
Uno de los focos del ranking es el segmento corporativo de alta complejidad. En la categoría Corporate and M&A – High End, cinco estudios alcanzaron el Tier 1: Barros & Errázuriz, Carey, Cariola Díez Pérez-Cotapos, Claro & Cía. y Philippi Prietocarrizosa Ferrero DU & Uría (PPU).
La iniciativa habilita a Corfo para aportar capital en fondos de fondos y directamente en vehículos de capital de riesgo, con un tope de US$ 25 millones para su primer año de operación.
La Superintendencia de Salud de ese país recomendó no aprobar el cambio de propiedad de Aliansalud EPS, uno de los activos considerados en el acuerdo. El fondo espera una respuesta inminente a su apelación.
Los trabajos, financiados por la Subdere, debieron finalizar en febrero; sin embargo y tras cuatro prórroga, no cumplieron con los plazos. Hoy la constructora Tromen enfrenta multas por este proyecto que superan los $ 41 millones.