Los precios del cobre perdieron terreno el martes ya que la presión vendedora sobre las acciones de las empresas de semiconductores se extendió al metal, que anteriormente se había visto respaldado por las persistentes preocupaciones sobre el suministro.
El contrato de referencia del cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres bajó un 0,3% a US$ 14.566 por tonelada o US$ 6,6 por libra a las 1605 GMT, tras subir en las dos sesiones anteriores.
"Se está produciendo una oleada de ventas cada vez mayor en los valores del sector de los semiconductores que, en nuestra opinión, podría afectar al cobre", señaló el consultor de Marex, Ed Meir, en una nota en la que destacó la frecuente correlación entre el cobre, que se utiliza para fabricar chips, y el sector de los semiconductores.
No obstante, las preocupaciones sobre el suministro siguieron acaparando la atención después de que Codelco suspendió parcialmente las operaciones en su mina de El Teniente tras un alud, mientras que la mina de cobre Centinela, de Antofagasta, y dos sindicatos se disponían a reanudar las negociaciones mientras continuaba la huelga.
Un dólar más fuerte encarece los metales denominados en la moneda estadounidense para los tenedores de otras divisas. El índice dólar se tomaba un respiro el martes, pero se mantenía cerca de un máximo de 18 meses.
Todas las interrupciones en las minas de cobre previstas para 2025-26 —incluidas las de la mina Grasberg en Indonesia y Kamoa-Kakula en la República Democrática del Congo— ascienden a entre 350.000 y 400.000 toneladas anuales de cobre contenido, lo que equivale solo al 30%-50% de las previsiones de interrupciones publicadas, señaló Panmure Liberum.
"Por lo tanto, el principal factor que impulsa los precios es probablemente de carácter especulativo o financiero", añadió el banco en una nota.
Un margen de interrupción es el porcentaje de la producción minera que los analistas estiman que se perderá debido a acontecimientos imprevistos en un año determinado.
Las existencias de cobre de la LME disminuyeron en 1.625 toneladas a 232.275 toneladas, lo que deja los inventarios fuera de Estados Unidos en niveles ajustados. El contrato al contado de cobre de la LME se negociaba con una prima de US$ 181,50 respecto del contrato a plazo a tres meses, lo que indica una escasa disponibilidad a corto plazo.