Los precios del petróleo alcanzaron este viernes los US$ 117 por barril por primera vez desde abril, ante el creciente temor a una nueva escalada en el conflicto de Donald Trump con Irán, lo que amenaza con desencadenar una nueva oleada inflacionaria.
El crudo Brent, referencia a nivel internacional, subió hasta un 3,5% hasta situarse en US$ 117,14 por barril durante la jornada bursátil de la tarde en Nueva York. El crudo West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos avanzó un 3,77%, a US$ 103,22.
El índice de referencia del Brent apunta a registrar un alza semanal del 6,7%, lo que supondría su tercera semana consecutiva de ganancias. El WTI camina a cerrar la semana con un alza del 1,8%.
Según los analistas, este repunte en los precios del petróleo —un incremento del 20% desde principios de septiembre— refleja la preocupación de que Estados Unidos e Israel intensifiquen sus ataques contra Irán tras las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos previstas para noviembre, sumado al agotamiento de las reservas mundiales de crudo.
Esta semana, Irán ha aumentado sus ataques contra buques cisterna que transitan por el estrecho de Ormuz; el jueves, la televisión estatal iraní informó que siete petroleros fueron objeto de ataques o impactaron contra minas navales.
Por su parte, Estados Unidos ha retirado a parte de su personal diplomático y a sus familiares de Arabia Saudita, debido al aumento de los ataques contra el reino por parte de los rebeldes hutíes.
Saudi Aramco ordenó el jueves la evacuación de su sede central en Dhahran, en el golfo Pérsico, cerca de Baréin, según informó Reuters, a medida que se intensificaban los combates entre el mayor exportador mundial de crudo y los hutíes, con base en Yemen.
"El mercado sigue preocupado por una posible escalada que, en el peor de los casos, podría provocar nuevas interrupciones en el suministro", afirmó Giovanni Staunovo, analista de UBS, añadiendo que la volatilidad de los flujos petroleros y las elevadas tarifas de transporte han dejado al mercado con un déficit de oferta.
Los enfrentamientos entre los hutíes y la coalición liderada por Arabia Saudita, que respalda al Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente, se han recrudecido desde que el grupo alineado con Irán avanzó hacia Bab el-Mandeb, un estrecho clave para el tráfico marítimo situado en la desembocadura del mar Rojo.
"Los factores clave a tener en cuenta ahora son el alcance de la interrupción real y el tiempo necesario para restablecer las operaciones, ya que estos determinarán en última instancia qué prima de riesgo de suministro está dispuesto a pagar el mercado", señaló Linh Tran, analista de XS.com. "Si los ataques persisten y retrasan las entregas, el aumento de los precios tendrá una base más sólida", agregó.