Minera Spence, de la gigante BHP, presentó una demanda por indemnización de perjuicios por responsabilidad contractual y exige el pago de $ 8.450 millones, más de US$ 8 millones, al sindicato de operarios y trabajadores de esta faena, por paralizar ilegalmente la operación y afectar con ello la producción de cobre durante cuatro turnos.
Los hechos se produjeron el 30 de junio y 1 de julio de este año y durante los días 7 y 8 de julio, cuando terminaba el año fiscal para BHP y se calculaban los bonos de producción.
En la primera paralización se ausentaron de sus labores 174 trabajadores en el turno del 30 de junio y otros 239 en el turno del 1 de julio de este año. En total: 413 personas.
En el segundo episodio, faltaron 150 operarios al turno del 7 de julio y otros 200 al día siguiente, alcanzando un total de 350 inasistencias.
Según sostiene la empresa en la acción judicial, debido a que los socios del sindicato no lograron las metas productivas y por ello no tenían derecho a los pagos respectivos, paralizaron la faena y exigieron un bono de $ 5 millones por trabajador "ajeno al instrumento colectivo vigente y a los contratos individuales de sus socios".
US$8,5 Millones en ingresos se perdieron en cobre y molibdeno por parar spence en cuatro turnos.
De acuerdo a la demanda, esta movilización estaba fuera de una negociación colectiva reglada. Así, "las paralizaciones fueron, por tanto, derechamente ilegales", dice la acción legal.
Consultada la compañía sobre esta arremetida legal, explicó que "Spence - BHP tiene un compromiso permanente con sus trabajadores, y las organizaciones sindicales que los representan, de resguardar la seguridad de las personas, promover las relacionales laborales constructivas y asegurar la continuidad responsable de nuestras operaciones, por lo que no puede amparar paralizaciones que se desarrollan fuera del marco legal aplicable".
Spence: no era huelga legal
El escrito busca que el "Sindicato de Trabajadores de la Empresa Minera Spence, representado por su presidente Ronald Salcedo Guerra (...) sea condenado por lo daños causados producto de una serie de actos ilegales", en concreto, las dos paralizaciones de funciones ilegales en las fechas antes mencionadas.
De acuerdo a la demanda, Spence-BHP "no discute que la huelga es un derecho de los trabajadores" sino que precisa que "debe ejercerse dentro del marco legal establecido en el Código del Trabajo". La compañía insiste en que "en este caso no estaba en curso una negociación colectiva reglada, ni hubo votación conforme al artículo 350 del Código del Trabajo, ni aviso alguno a la compañía ni a la Inspección del Trabajo".
Como consecuencia de las movilizaciones, dice la empresa, "Spence debió activar un plan de contingencia que exigió horas extraordinarias, traslados, alojamientos, entre otros, y sufrió, asimismo, una pérdida de productividad y lucro cesante por $8.450.685.270". Así, "corresponde condenar al sindicato a la reparación integral de los perjuicios sufridos (...) con reajustes e intereses".