El Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se prepara para iniciar en enero de 2027 un histórico cuarto mandato, a sus 81 años, luego de protagonizar una remontada electoral que le permitió imponerse al senador de derecha Flávio Bolsonaro, quien desconoció los resultados y anunció que solicitará la anulación de los comicios.
El líder del Partido de los Trabajadores (PT) consiguió este domingo su reelección en una ajustada segunda vuelta presidencial, marcada por la incertidumbre y una controvertida decisión judicial que extendió por dos horas la jornada de votación.
Lula obtuvo el 51,79% de los votos, frente al 48,21% de Bolsonaro, según los resultados finales divulgados por el Tribunal Superior Electoral (TSE).
Lula agradeció a sus votantes “por respaldar la defensa de la democracia”. Aseguró que su nuevo período al frente del país se enfocará en “atender a los viejitos, a las mujeres y a todas las religiones”, prometió descentralizar el país y dijo que “enseñarán al mundo cómo se trata la política climática en Brasil”.
También señaló que impulsarán una gran reforma hacia la economía digital, con la construcción de data centers en el país “para no depender de Estados Unidos”, y un mayor desarrollo de la actividad energética.
Minutos después Bolsonaro se pronunció y aseguró que “lo que ocurrió hoy no fue algo normal; fue, de hecho, inaceptable (...) Esto jamás había sucedido en la historia de Brasil”.
Una jornada polémica
El candidato hacía referencia a la polémica decisión del juez Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal (STF), quien a las 17:00 ordenó extender por dos horas la jornada.
“Nunca sabré cuántos votos podrían haberse emitido en un estado donde las urnas no fueron reabiertas. Esto es inexplicable”, agregó.
Atribuyó la acción a “los amigos de Lula”, haciendo referencia a los jueces, y dijo que “esta elección debería haber sido anulada”.
“Vamos a recurrir a nuestro equipo jurídico y solicitaremos la anulación de estas elecciones”, cerró.
En el detalle, la medida dictada por el juez respondió a solicitudes de ambos candidatos. Lula había denunciado dificultades en el transporte público en distintos estados, mientras que Bolsonaro solicitó más tiempo por problemas meteorológicos en regiones como Minas Gerais y Rio Grande do Sul.
La resolución se conoció cuando el escrutinio ya había comenzado, lo que obligó al TSE a suspender temporalmente la publicación de resultados, con apenas el 0,25% de los votos contabilizados.
Remontada histórica
El resultado, que terminó dando vuelta a prácticamente todos los sondeos, representó una recuperación inédita para el mandatario de izquierda, quien había quedado en segundo lugar el 4 de octubre, cuando el hijo del expresidente Jair Bolsonaro obtuvo cerca del 47% de los sufragios, frente al 45% del actual jefe de Estado.
Así, el socialista revirtió la tendencia: nunca antes en la historia el perdedor de la primera vuelta se había impuesto en el balotaje.
Según los primeros análisis, la clave de este triunfo estuvo en las cifras de participación: un 80,79% de la población acudió a las urnas, con lo que la abstención quedó en 19,21%. Esto quiere decir que votaron 3 millones de personas más que a inicios de mes.
Las cifras también arrojan que el resultado obtenido por el actual jefe de Estado es casi 11 millones de votos más a lo que sumó en la primera vuelta. En tanto, Bolsonaro solo agregó unos 6 millones.
La relación internacional
La victoria de Lula mantiene al Partido de los Trabajadores al frente de la mayor economía de América Latina, aunque el escenario político será complejo, con un Congreso con gran presencial de la derecha.
En materia económica, pese a la disminución del desempleo y la desigualdad, Lula ha enfrentado dificultades por el alto costo de la vida y las elevadas deudas familiares.
Su continuidad también plantea desafíos para la relación con EEUU, marcada por diferencias con Donald Trump en materias comerciales y de seguridad. El titular de la Casa Blanca lamentó su reelección y dijo que se parecía a las maniobras políticas de la “era de Joe Biden”.
En tanto, pasadas las 22:20, el Presidente de Chile, José Antonio Kast, felicitó al líder brasileño por su triunfo. “Chile y Brasil tienen mucho futuro en común y seguiremos trabajando por una agenda que potencie las relaciones entre nuestros países en integración económica y combate al crimen organizado en la región”, dijo en X.