SpaceX y Tesla están estudiando una fusión para unir las dos empresas públicas de Elon Musk, en una operación multimillonaria que sería la mayor de todos los tiempos.
"Hay muchas ventajas en combinar ambas compañías, ya que prácticamente estamos en la singularidad de la superinteligencia", afirmó Musk este martes.
El hombre más rico del mundo señaló que ambas empresas habían formado comités especiales para estudiar una posible integración. Se trata del mayor avance hasta ahora hacia una fusión que crearía un extenso conglomerado centrado en la inteligencia artificial y que podría alcanzar una valoración superior a los US$ 3 billones (millones de millones).
"Creo que sería una buena idea, pero, al final del día, los accionistas tienen que respaldarla", afirmó Musk, quien agregó que, como director ejecutivo de ambas compañías, no puede participar en las conversaciones.
"Los comités especiales no han llegado a un acuerdo sobre los términos de ninguna transacción y, obviamente, no hay garantías de que lo hagan", señaló.
El fabricante de vehículos eléctricos ha estado colaborando estrechamente con SpaceX, incluso en Terafab, una enorme iniciativa de fabricación de semiconductores en Texas que, en última instancia, podría costar US$ 119.000 millones.
"Hay mucho que ganar con la cooperación en el desarrollo de software de superinteligencia, diseño de chips, Terafab, robótica, capacidad de transporte masivo a órbita y conectividad mediante la constelación (Starlink)", afirmó Musk.
Anteriormente, el empresario ya había integrado la plataforma de redes sociales X y su laboratorio de inteligencia artificial, xAI, en SpaceX.
Las acciones de Tesla subieron alrededor de un 1,5% en las operaciones posteriores al cierre del mercado, mientras que las de SpaceX avanzaron un 5% después de que la compañía informara sólidos resultados financieros.
Resultados de SpaceX
SpaceX señaló que sus ingresos se más que duplicaron en el tercer trimestre, lo que permitió a la compañía pasar a registrar ganancias y calmar el nerviosismo de los inversionistas por el creciente gasto en inteligencia artificial.
Los ingresos se dispararon un 161%, hasta US$ 14.600 millones en el tercer trimestre, frente a los US$ 5.600 millones registrados un año antes, superando las estimaciones de los analistas, que apuntaban a US$ 12.900 millones, según informó la compañía este martes.
SpaceX registró una utilidad neta de US$ 4.400 millones en los tres meses terminados en septiembre, por encima de las expectativas de Wall Street, que rondaban los US$ 2.000 millones. En el mismo período del año pasado, la empresa había anotado una pérdida neta de US$ 1.100 millones.
El desempeño superior a las expectativas estuvo impulsado por las ventas de servicios de computación en la nube, con ingresos provenientes de la inteligencia artificial que se multiplicaron por nueve, hasta US$ 7.600 millones, frente a los US$ 813 millones de un año antes, y que se triplicaron respecto de los US$ 2.560 millones del trimestre anterior.
SpaceX continuó gastando fuertemente en inteligencia artificial. El gasto de capital aumentó a US$ 19.600 millones, desde los US$ 18.400 millones del trimestre anterior, y superó las estimaciones de consenso de US$ 18.000 millones recopiladas por FactSet.
La gran mayoría de esa inversión se destinó a centros de datos y chips, y Musk afirmó que el gasto de capital volvería a aumentar, hasta situarse entre US$ 35.000 millones y US$ 40.000 millones en el cuarto trimestre.
El ejecutivo ha transformado rápidamente la compañía en un proveedor de centros de datos para inteligencia artificial, cerrando acuerdos para arrendar su capacidad de cómputo excedente. Los desarrolladores de modelos rivales, especialmente Anthropic y Google, han demostrado estar dispuestos a pagar precios elevados para asegurar el acceso a los chips necesarios para entrenar y ejecutar sus modelos.
Musk afirmó que estaba siendo "acosado incansablemente por todos los hiperescaladores y decenas de empresas más pequeñas para que les arrendemos más de nuestra capacidad de cómputo. Podríamos arrendar varias veces nuestra capacidad si dijéramos que sí a todos".
SpaceX señaló que contaba con 1,7 gigavatios de capacidad de cómputo instalada a fines de septiembre. El tamaño de sus dos centros de datos Colossus supera ahora los 1,5 GW de potencia activa que CoreWeave, la mayor empresa de "neocloud" que cotiza en bolsa, tenía operativos a fines de junio.
Durante una llamada con inversionistas, Musk afirmó que le "sorprendería" que SpaceX no contara con 13 GW a fines del próximo año, y que existía una "pequeña posibilidad, distinta de cero", de que la capacidad alcanzara los 20 GW.
La incursión oportunista de Musk en el negocio del arriendo de centros de datos se ha convertido en una actividad lucrativa, pero ha generado preocupaciones de que los esfuerzos internos de SpaceX en inteligencia artificial no estén logrando despegar.
El informe de resultados es el segundo desde que el grupo de cohetes e inteligencia artificial recaudó US$ 86.000 millones en junio, mediante la mayor oferta pública inicial de acciones de la historia, con una valoración de US$ 2 billones (millones de millones).
Las acciones inicialmente se dispararon, pero posteriormente se desplomaron desde un máximo de US$ 225, alcanzado durante la semana posterior a su debut bursátil, hasta US$ 148 este martes.
¿Y Starlink?
Los ingresos de Starlink, su red de 11.000 satélites de banda ancha, aumentaron a US$ 5.200 millones, frente a los US$ 3.000 millones del año anterior, y registró una utilidad neta de US$ 2.400 millones durante el trimestre.
Los ingresos del negocio de lanzamientos de SpaceX aumentaron a US$ 1.800 millones, aunque registró una pequeña pérdida durante el período.
El mes pasado, su cohete Starship, del tamaño de un rascacielos, alcanzó la órbita por primera vez, desplegando 26 satélites Starlink V3 que, según la compañía, incrementarán significativamente la capacidad de la red.
El cohete de 400 pies de altura (aproximadamente 122 metros) es fundamental para las ambiciones de ciencia ficción de Musk de construir una red de centros de datos de inteligencia artificial en órbita, poner en marcha una economía lunar y colonizar Marte.
Este martes, el empresario afirmó que SpaceX intentaría capturar las etapas del propulsor y de la nave espacial mediante los brazos mecánicos "Mechzilla" durante el próximo vuelo de prueba, previsto para noviembre.