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REGÍSTRATE AQUÍEn particular, los mileniales son los más conscientes o los que están más preocupados por las finanzas.
Por: Bloomberg
Publicado: Lunes 7 de octubre de 2019 a las 08:19 hrs.
La mitad de los millennials de altos ingresos de entre 30 y 34 años creen que tendrán que trabajar para siempre porque no podrán ahorrar lo suficiente para jubilarse.
Esa es la conclusión de un estudio reciente que se centró en aquellos con un ingreso mínimo anual de US$100.000 para personas solteras o de US$150.000 para millennials casados o en pareja.
Spectrem Group, una compañía de asesoría patrimonial, llevó a cabo el sondeo, el cual ofrece información sobre el sector demográfico que alcanzó la mayoría de edad durante la peor crisis económica de Estados Unidos desde la Gran Depresión.
En particular, los mileniales que ahora tienen entre 30 y 34 años, lo que significa que probablemente se graduaron en la universidad en lo peor de la recesión, cuando la contratación en muchas industrias se había agotado, son los más conscientes o los que están más preocupados por las finanzas.
Esa cohorte "media", marcada por los recuerdos de un pésimo mercado laboral, también está mucho más dispuesta a trabajar en un puesto que no les gusta que mileniales más jóvenes o mayores.
Según la encuesta, los millennials de bajos ingresos, menores de 29 años, que se graduaron en la universidad cuando la economía de Estados Unidos comenzaba a recuperarse, son más optimistas: están más dispuestos a esperar a un trabajo que disfruten y menos preocupados por tener que trabajar para siempre.
La iniciativa comenzará a operar en enero de 2027 en las 16 regiones del país. El sistema no contempla recursos adicionales y busca aprovechar los instrumentos públicos existentes.
Uno de los focos del ranking es el segmento corporativo de alta complejidad. En la categoría Corporate and M&A – High End, cinco estudios alcanzaron el Tier 1: Barros & Errázuriz, Carey, Cariola Díez Pérez-Cotapos, Claro & Cía. y Philippi Prietocarrizosa Ferrero DU & Uría (PPU).
Entre los planes del centro que lidera la U. de los Andes, está crear tres spin off con investigadores, solicitar cinco patentes y construir un laboratorio de análisis de microbiota con socios privados.
El holding ligado a la familia Nun selló la adquisición de la marca, en una operación que se extendió por cerca de 10 meses y que marca su primera incursión en este segmento.
En paralelo, la firma concretó un segundo aumento de capital para financiar su participación en la capitalización de CLC, operación que provocó cambios en las participaciones accionarias al interior de su grupo controlador.